¿El café protege o daña tu corazón? Lo que la ciencia dice sobre cuántas tazas tomar al día

El café es una de las bebidas más populares del mundo y, gracias a su perfil nutricional, es considerado un alimento cardioprotector cuando se consume de manera moderada (hasta cinco tazas al día), según un reciente estudio.
Por el contrario, cuando se consume en exceso, puede causar niveles altos de colesterol LDL debido a la presencia de cafestol. Por lo que esta bebida y sus niveles de cafeína representan un arma de doble filo, según una Declaración Científica sobre Cafeína y Salud Cardiovascular (American Heart Association), presentada por el Dr. Gregory M. Marcus y el Dr. Frank B. Hu.
Los investigadores concluyeron que el consumo “moderado de cafeína o café (hasta 400 mg/día de cafeína o ≈3–5 tazas de café de 8 oz por taza) es seguro para la mayoría de los adultos y se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular“.
Presión arterial y efectos según la cronicidad
Según los hallazgos, la ingesta en exceso de cafeína en personas con hipertensión se vincula a un aumento transitorio de la presión arterial, mientras que un consumo moderado de cafeína podría proteger contra la presión arterial alta. Es decir, los efectos sobre la salud cardiovascular dependerán del hábito de consumo.
El documento destaca que “los efectos a largo plazo del consumo habitual de cafeína sobre la presión arterial siguen sin estar claros y probablemente sean mínimos”. También aclara que el consumo “de bebidas energéticas con altas concentraciones de cafeína produce aumentos significativos tanto en la presión arterial sistólica como en la diastólica en adultos sanos”.
Por su contenido de cafeína, el café es una bebida estimulante; sin embargo, tiene otros beneficios reflejados en la investigación, como que se asocia “con un menor riesgo de diabetes tipo 2 en estudios de cohortes observacionales”, aclarando que “estos hallazgos pueden ser más específicos del café que de la cafeína“.
Otro de los hallazgos tiene que ver con el método de preparación, ya que este altera directamente el perfil lipídico. La evidencia señala que “el consumo de café sin filtrar eleva las concentraciones de colesterol sérico debido al cafestol“, advirtiendo que “el cafestol no está presente en cantidades sustanciales en el café filtrado con papel ni en el café instantáneo“.
Pese a que el consumo de café se asocia a una mayor aceleración cardíaca, la investigación demuestra que “el consumo de cafeína y café con cafeína se asocia con ningún riesgo o un menor riesgo de fibrilación auricular“. Sin embargo, los ensayos alertan que la cafeína “puede aumentar las contracciones ventriculares prematuras“.
Riesgo de infarto e insuficiencia cardíaca
Sobre la salud arterial y funcional del corazón, los expertos indican que el consumo ligero y moderado de café se asoció “con un riesgo de enfermedad de las arterias coronarias ≈10% menor”. Asimismo, los análisis masivos revelan “un menor riesgo de insuficiencia cardíaca con el consumo crónico de café“.
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