
Los precios del petróleo subieron el viernes, en medio de los daños a la infraestructura energética en Medio Oriente y a que, en gran medida, el estrecho de Ormuz permanece cerrado.
Goldman Sachs incluso sugirió que los precios más elevados podrían mantenerse hasta finales de 2027.
El crudo Brent, referencia mundial del petróleo, subió un 1,4 % hasta los US$ 110,2 por barril. El WTI, referencia estadounidense, avanzó un 0,3 % situándose en los US$ 95,9.
“La persistencia de varias crisis de suministro importantes anteriores subraya el riesgo de que los precios del petróleo se mantengan por encima de los US$ 100 durante más tiempo en escenarios de riesgo con interrupciones más prolongadas y grandes pérdidas de suministro persistentes”, escribieron los analistas del banco de inversión en una nota el jueves.
El aumento de los precios se produjo a pesar de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declarara que su país acatará el llamamiento del presidente Donald Trump de no repetir los ataques contra instalaciones energéticas clave de Irán.
El bombardeo israelí contra el yacimiento iraní de South Pars provocó la represalia de este último contra Ras Laffan, la mayor planta de gas natural licuado del mundo, en Qatar, lo que disparó los precios del petróleo.
Trump también intentó tranquilizar a los estadounidenses que se enfrentan a los precios de la gasolina más altos en casi dos años y medio y prometió que “esto terminará muy pronto”.
Añadió además que, antes de que Israel y Estados Unidos lanzaran su guerra contra Irán, había pensado que los precios serían “mucho peores”.
Pero tras tres semanas, el conflicto no muestra signos de amainar. Países de Medio Oriente informaron haber interceptado drones y misiles al amanecer del viernes.
El estrecho de Ormuz, una angosto paso marítimo entre Irán y Omán, lleva prácticamente cerrado 19 días, lo que ha provocado una interrupción del 20 % del suministro mundial de petróleo.
Una fuente de seguridad iraní de alto rango declaró a CNN el jueves que el estrecho “no volverá a las condiciones anteriores a la guerra”, reiterando las amenazas previas de que la vía marítima se vería interrumpida si Irán era atacado.
Con el estrecho prácticamente bloqueado durante casi tres semanas —lo que representa “la mayor crisis de suministro de petróleo registrada”—, Goldman Sachs prevé que los precios del petróleo probablemente seguiran altos.
La institución advirtió que la cotización de referencia del Brent podría superar su máximo histórico en 2008, de alrededor de US$ 147 por barril, si las interrupciones en el suministro se prolongan.
En el peor de los casos, el banco estimó que los precios del Brent rondarían los US$ 111 por barril para el cuarto trimestre de 2027 si el suministro de petróleo a través del estrecho se mantiene muy bajo durante más de dos meses y la producción se mantiene en 2 millones de barriles por día después de la reapertura.
Según Goldman Sachs, el escenario más favorable se da con una recuperación gradual de los flujos de petróleo a través del estrecho a partir de abril, lo que reduciría el precio del Brent a los US$ 70 para el cuarto trimestre de 2026, aunque los ataques contra la infraestructura energética de esta semana aumentaron aún más los riesgos para el precio a largo plazo.
QatarEnergy, la empresa estatal operadora de Ras Laffan, ya ha declarado que los impactos de misiles redujeron la capacidad de exportación de gas natural licuado del país en un 17 %, y que la reparación podría tardar hasta cinco años, lo que afectaría al suministro a los mercados de Europa y Asia.