
Un fallo informático sin precedentes provocó el viernes incidencias de calado en todo el mundo, afectando a aerolíneas internacionales, compañías ferroviarias, bancos, hospitales y empresas de telecomunicaciones.
La avería, que se debió a una actualización de un programa antivirus, impactó también en las «operaciones informáticas» de los Juegos Olímpicos de París, informó el comité de organización del evento, a una semana de la ceremonia de apertura el 26 de julio.
En una notificación publicada en su página web, la empresa estadounidense Microsoft indicó que los problemas empezaron el jueves a las 19H00 GMT y que afectaron a los usuarios de Azure, su plataforma en la nube, que controlan el software de ciberseguridad CrowdStrike Falcon.
El director general de CrowdStrike, George Kurtz, indicó que los clientes se vieron afectados «por un defecto encontrado en una actualización de contenido de los usuarios de Windows».
«El problema fue identificado, aislado y se ha aplicado una corrección», escribió en las redes sociales X y LinkedIn, descartando que se haya tratado de un ciberataque.
Para el experto en ciberseguridad Junade Ali este fallo «no tiene precedentes» y «sin duda pasará a la historia».
«Tiene un impacto directo en los computadores de los usuarios finales y su resolución puede requerir intervención manual, lo que representa un reto importante», añadió.
La avería provocó perturbaciones en varios aeropuertos internacionales, cuyos sistemas de facturación y registro sufrieron problemas.
En el aeropuerto madrileño de Barajas, afectado al igual que todos los demás de España, los viajeros tuvieron que armarse de paciencia.